Por: Damián Hodgers
‘El edificio chueco’, es
como le llaman los tapatíos, fue una innovación arquitectónica desde su
edificación, en 1973 por el arquitecto Félix Aceves Ortega, quien tuvo como
cliente al licenciado Carlos Luviano Jaramillo, quien quedó sorprendido en el
momento en el que terminó la obra.
El edificio del Sistema Jalisciense
de Radio y Televisión no sólo es extraño hacia la vista, sino cautivador para
otros, al momento en el que te acercas puedes distinguir que hasta las ventanas
van con las formas curvas de los balcones.
Lo han comparado, en pequeña
escala y por su forma, con ‘La Pedrera’ de Gaudí, en Barcelona, arquitectura con
la que también jugaron con las formas curvas de los balcones, y precisamente
Aceves dijo que era un homenaje al arquitecto europeo, pues quiso reflejar las
curvas marítimas, cosa que logró con una audacia constructiva nunca antes vista
en Guadalajara.
El edificio fue de un
empresario importante de la ciudad de Guadalajara, y según cuentan, un día,
mientras el disfrutaba de su fortuna en Las Vegas, Estados Unidos, se le hizo fácil apostar el edificio, el
cual, para su mala suerte, terminó perdiendo.
Los extranjeros ganadores
del edificio quisieron reclamar lo que por derecho les pertenecía, y el
Gobierno de Estado de Jalisco, al ver en riesgo un edificio ya tan conocido e
icónico para no sólo la ciudad, sino el estado,
terminaron por negociar con ellos y éstos se lo vendieron a un mexicano.
Luego de unos años el edificio se vendió a la
Universidad de Guadalajara, quién lo tuvo por un corto plazo y luego se lo
vendió al Gobierno del Estado, quién optó por usarlo para la Secretaria de
Cultura del Gobierno del Estado de Jalisco, donde ampliaron el edificio y le
hicieron pequeñas remodelaciones para que pudiese ser utilizado como lo que es
hoy, el edificio del Sistema Jalisciense de Radio y Televisión, que tiene a su
cargo la difusión de las expresiones sociales, las artes, las ciencias y la
cultura por medio de las emisoras de Radio y Televisión culturales del Gobierno
del Estado de Jalisco, donde tiene ya
alrededor de diez años.